domingo, 16 de octubre de 2011

LOS QUE NO DICEN

Existe gran número de amantes que, no siendo en absoluto silenciosos, callan en lo esencial. Guardan sus deseos, sentimientos y emociones al abrigo sin luces del misterio. No, no es timidez. Fantasean, imaginan, se entregan a los brazos ajenos; pero, aun a riesgo de perder a quien aman, callan los detalles, aquello que podría calificarse de trascendental. ¿y si se declaran y no son correspondidos? ¿y si hablan lo que han callado y son correspondidos? En cualquier caso, saben que todo (lo que son , lo que dan y lo que forman) cambiaría. Indefensos, tomarían un nuevo rumbo de vértigo. Ese vértigo que (ellos lo saben bien) se describe mejor sin palabras, incluso sin silencio, pero callando.

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